Estoy a la puerta

Publicado por: Lionel Valentin

Un hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas, y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, reconocido artista.  Llegado el momento, se tiró el paño que velaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso.

Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le  respondía.

Todos admiraban aquella preciosa obra de arte. Un observador muy curioso, encontró  una falla en el cuadro. La puerta no tenía cerradura. Y fue a preguntar al artista:

— ¡Su puerta no tiene cerradura! ¿Cómo se hace para abrirla? El pintor tomo su Biblia, buscó un versículo y lo leyó: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere  la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” Así es, esta es la puerta del corazón del hombre. Solo se abre por dentro.

¿Quieres comentar este capítulo con otros lectores?

Únete al grupo de debate dentro de nuestra Comunidad de Miembros.

Sigue aprendiendo con nosotros

Introducción: Explora nuestras últimas entradas y descubre nuevas ideas, técnicas y herramientas creadas para enriquecer tu experiencia de aprendizaje.

50%
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x